Ormary Egleé Barberi Ruiz
ormary.barberi@unae.edu.ec
Marta Elena Sánchez Martínez
msanchez.martaelena4@hotmail.com
RESUMEN
El campo profesional tecnológico requiere de prácticas docentes que posibiliten la adquisición de conocimientos, habilidades, actitudes, valores y emociones que otorguen a los estudiantes competencias profesionales. En los últimos años, en la práctica docente se presta atención a las estrategias de aprendizaje, especialmente, las que contribuyen a la independencia cognitiva por parte de los estudiantes. El objetivo de este artículo es caracterizar el proceso de metacognición como estrategia de aprendizaje que coadyuva a la apropiación de contenidos tecnológicos por parte de los estudiantes en formación profesional. La metodología empleada se enmarca en el enfoque cualitativo, para lo cual se desarrolla una investigación documental de tipo descriptiva, cuyos datos han sido fundamentados a través del análisis de los aportes de Flavell, Brown, Osses, Arteta y Huaire, Vargas, León, Risco y Alarcón, Fourés, entre otros. A partir de los resultados se afirma que la metacognición constituye una estrategia para la mejora de la práctica docente y del aprendizaje cognitivo; ofrece las condiciones para que los docentes autorregulen su proceso de formación continua, al mismo tiempo que los estudiantes se apropian de contenidos tecnológicos con autonomía en su propio aprendizaje. Se concluye que los procesos de la metacognición contribuyen al aprendizaje reflexivo y autónomo de docentes y de estudiantes; a la actuación consciente en los diversos momentos inherentes a sus roles, considerando sus potencialidades y limitaciones, a partir de procesos metacognitivos de los mismos que regulan sus propias actuaciones en el proceso de formación profesional, para más tarde transferirlos a otros ámbitos de su vida.
INTRODUCCION
La práctica docente es un proceso multidimensional y complejo que amerita la actualización constante para fortalecer el pensamiento reflexivo del docente y el desarrollo de competencias profesionales en la construcción de su trayectoria, mediante la aplicación de la metacognición como una estrategia para la mejora del proceso de enseñanza-aprendizaje que facilita a los estudiantes. A partir de allí, y al mismo tiempo, el docente puede ofrecer a los estudiantes en formación profesional lo propio con las singularidades específicas que lo preparan para asumir los retos y desafíos de su aprendizaje sobre la base de los avances científicos y tecnológicos actuales para la atención de situaciones y solución de problemas laborales inherentes al campo profesional.
En este sentido, es relevante precisar que el aprendizaje en el devenir de la historia de la humanidad se ha generado como producto de los avances de la ciencia y de la tecnología, en el afán de transformar los contextos educativos y sociales, por consiguiente, tanto las competencias docentes como la de los estudiantes deben responder a los retos socioeducativos de la generación actual, caracterizada por la educación en la era digital.
Es importante acotar que el aprendizaje basado en competencias, según Frade (2009) responde a la capacidad adaptativa cognitivo-conductual del aprendiz, para actuar en contextos reales y generar respuestas a sus necesidades y demandas diversas, mediante un proceso de correspondencia entre el sujeto-aprendiz, la demanda del contexto y las necesidades que surgen. Así también, Aguerrondo (2009) plantea que dichas demandas responden a dos escenarios de actuación del sujeto-aprendiz para resolver problemas: las sociales −que deberían ser priorizadas en el contexto que enfrenta la humanidad en la actualidad− y las individuales.
En síntesis, se asume por competencia el proceso o procedimiento de cómo el estudiante hace uso del conocimiento para resolver un problema específico. Al respecto, Díaz Barriga y Rigo (2000) consideran que el concepto de “competencia alude aun saber hacer, a una capacidad para resolver problemas que se aplica de manera flexible y pertinente, adaptándose al contexto y a las demandas que plantean situaciones diversas” (p. 79). En tal sentido, una manera de propiciar el aprendizaje, desde lo vivencial y la práctica en los contextos de actuación del docente y del estudiante, es mediante el desarrollo de competencias metacognitivas, dado que en cualquiera de los roles implicados la reflexión representa una condición sine qua non para progresar efectivamente en el aprendizaje teórico y práctico.
La metacognición es la habilidad para conocer y comprender los procesos de aprendizaje, aplicando la autorregulación y autoevaluación. En este sentido, Flavell (1976) la define como “el conocimiento que uno tiene acerca de los propios procesos y productos cognitivos o cualquier otro asunto relacionado con ellos, por ejemplo, las propiedades de la información relevantes para el aprendizaje” (p. 232), y por otro, “a la supervisión activa y consecuente regulación y organización de estos procesos, en relación con los objetos o datos cognitivos sobre los que actúan, normalmente en aras de alguna meta u objetivo concreto” (p. 232).
Desde el punto de vista de Fourés (2011), la metacognición es un término que se usa para designar a una serie de operaciones, actividades y funciones cognoscitivas llevadas a cabo por una persona, tendiente a conocer, controlar y autorregular su propio funcionamiento intelectual. Del mismo modo, respecto a las estrategias metacognitivas, se infiere que son las potencialidades que tienen las personas para aprender a aprender y a ser consciente sobre la naturaleza de su propio aprendizaje. Desde esta perceptiva, Osses (2007) señala que las estrategias metacognitivas de aprendizaje son el conjunto de acciones orientadas a conocer las propias operaciones y procesos mentales (qué), saber utilizarlas (cómo) y saber readaptarlas y/o cambiarlas cuando así lo requieran las metas propuestas.
En este contexto, para caracterizar el proceso de metacognición como estrategia de aprendizaje, que coadyuva a la apropiación de contenidos tecnológicos por parte de los estudiantes en formación profesional, este artículo se estructura de la manera siguiente: una primera parte de aproximación a las concepciones de las prácticas metacognitivas como estrategia de aprendizaje en la formación de formadores, y en una segunda parte donde se estudia su aplicabilidad, enfatizando en los dos roles del proceso de enseñanza-aprendizaje, el docente y el aprendiz.
Para tal fin las autoras plantean como objetivo general:
• Caracterizar el proceso de metacognición como estrategia de aprendizaje que coadyuva a la apropiación de contenidos tecnológicos por parte de los estudiantes en formación profesional. Y se derivan como objetivos específicos los siguientes:
• Teorizar sobre las concepciones de las prácticas metacognitivas como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica.
• Analizar la aplicabilidad de la metacognición como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica.
METODOLOGIA
La investigación se circunscribe como un proceso de búsqueda mediante el cual se obtiene información importante, selecta e irrefutable que lleva al análisis dialógico e interpretación de diversos autores relacionados con el tema, de allí que Balestrini (2006) la defina como “la preparación de las condiciones que posibilitan la recogida y análisis de los datos de tal forma que se aspire a combinar resultados relevantes en la finalidad investigadora con economía en los procedimientos” (p. 10).
El modelo de investigación que mejor se adapta es el de tipo documental, el cual define Arias (2006) como el proceso basado en la búsqueda, recuperación, análisis, crítica e interpretación de datos secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por los investigadores en fuentes documentales: impresas, audiovisuales o electrónicas. Como en toda investigación, el propósito de este diseño es el redimensionamiento o el aporte de nuevos conocimientos (p. 27).
De esta manera puede afirmarse que la investigación documental tiene por norte reforzar los conocimientos que existen respecto a una temática y llevarlos al contexto actual según la realidad existente con la finalidad de contrastar la preexistencia de la problemática con las soluciones que ofertan los cambios de la época.
Una vez seleccionada la temática, delineada la estructura del tema objeto de estudio se procedió a seleccionar las técnicas adecuadas para la recolección de la información, estas son definidas por Landau (2008) como “El procedimiento o forma particular de obtener datos o información” (p. 67). Para el trabajo aquí presentado, luego de revisar las fuentes bibliográficas y analizarlas para su posterior reseña se emplearon la revisión documental, el resumen de textos y técnicas operacionales para el manejo de fuentes documentales. Del mismo modo se analizaron las referencias teóricas y conceptuales del estudio, con la finalidad de dar pertinencia a los objetivos de la investigación.
En el caso de la observación documental, con la finalidad de dar respuesta a los objetivos de la investigación, se realizó el examen de los textos cumpliendo con dos fases que Arias (2006) llama “lectura inicial y lectura detenida de los textos” (p.27), a fin de extraer de ellos los datos de mayor utilidad para la investigación, lo que permitió enmarcarla dentro de una perspectiva teórica. Asimismo, la presentación resumida del texto facilitó la presentación de las ideas básicas contenidas en las fuentes consultadas con el propósito de suministrar objetividad al trabajo, de modo que, una vez leídos los textos, se procedió a extraer las ideas significativas para sustentar el presente trabajo y para ello se elaboró una síntesis de cada uno.
Bajo la misma tónica, se recurrió al resumen analítico, el mismo que sirvió para establecer una relación entre la idea principal y las secundarias del autor, para identificar fallas o vacíos teóricos en los que haya incurrido al abordar el tema. Al mismo tiempo, se utilizó el fichaje para recolectar los datos referidos a los textos consultados −arriba mencionados− con el objeto de hacerlos más accesibles al momento de agregar al trabajo la fuente de información.
RESULTADOS
Del análisis de los diversos aportes de los autores que han desarrollado investigaciones o estudios, que enfocan desde diferentes posturas epistémicas las prácticas metacognitivas como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica, se derivan las siguientes premisas:
1. La relación que existe entre las estrategias metacognitivas y las concepciones de aprendizaje es transcendental en el proceso de formación profesional tecnológica.
2. Los docentes y los estudiantes deben de apropiarse de un conjunto de contenidos y a la vez desarrollar competencias que contribuyan en la actuación autónoma en la toma de decisiones para la resolución de problemas en la formación profesional tecnológica.
3. El desarrollo de habilidades para aprendan a aprender contribuyen a que tanto el docente como los estudiantes en la formación profesional tecnológica, consigan desarrollar competencias profesionales a partir de la autorregulación del aprendizaje.
4. La praxis pedagógica mediada a través de estrategias metacognitivas permite que docentes y estudiantes logren el autoconocimiento de los procesos cognitivos.
5. Es esencial la concreción del aprendizaje en contextos de formación profesional tecnológica reales, como el escenario vital que facilita el “saber hacer” para el desarrollo integral de las competencias, mediante la solución de problemas y situaciones.
En consideración del análisis de trabajos o estudios que implican la aplicabilidad de la metacognición como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica, se determinó que:
6. La mediación tecnológica como estrategia metacognitiva en la formación profesional promueve la apropiación de contenidos tecnológicos.
7. A partir de la implementación de estrategias para el aprendizaje metacognitivo y significativo de habilidades digitales, se logra que tanto el docente como el estudiante logren la autorregulación del proceso de formación profesional.
8. El uso de herramientas virtuales como estrategia metacognitiva potencia la comprensión del conocimiento y el desarrollo del pensamiento crítico.
9. El uso de entornos tecnológicos como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica, ayuda a gestionar aprendizajes significativos y pertinentes.
10. La incorporación de tecnologías digitales como estrategia de aprendizaje favorece el desarrollo de procesos cognitivos y metacognitivos; propician la transformación de la práctica pedagógica y la autonomía de los estudiantes para alcanzar los objetivos académicos.
CONCLUSIONES
El análisis encuentra que las prácticas metacognitivas representan una estrategia de aprendizaje que permite al estudiante aprender a aprender y le admite precisar su rol en el proceso de enseñanza-aprendizaje y de esta manera potenciar su actuación en dicho proceso. En tal sentido, es significativo considerar la relación entre las estrategias metacognitivas y las concepciones de aprendizaje, de modo que la apropiación de contenidos y competencias favorezcan el desarrollo de habilidades para el “saber hacer”, y la autonomía para la resolución de problemas, procesos de autorregulación del aprendizaje, el autoconocimiento de los procesos cognitivos en la formación profesional tecnológica.
Los resultados obtenidos evidencian que en la aplicabilidad de la metacognición como estrategia de aprendizaje en la formación profesional tecnológica es fundamental la incorporación de las tecnologías digitales, herramientas tecnológicas o virtuales, entornos tecnológicos, la mediación tecnológica y la práctica en contextos tecnológicos, como recursos que propicien la autorregulación para la adquisición de competencias tecnológicas y apropiación de contenidos tecnológicos, comprensión del conocimiento y el desarrollo del pensamiento crítico para gestionar aprendizajes significativos y pertinentes que propicien la transformación de la práctica pedagógica y la autonomía de los estudiantes para alcanzar los objetivos académicos.
BIBLIOGRAFIA
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