Resumen

El presente proyecto de lectura se encuentra desarrollando en ocho instituciones educativas fiscales que ofertan Inicial y Preparatoria en la provincia del Azuay; el objetivo del proyecto es acercar a los niños a la lectura a través de estrategias lúdicas e innovadoras que les permitan disfrutar desde su primer contacto con un recurso literario.

En el proceso interviene de manera directa la comunidad educativa, siendo los niños los principales actores del proyecto, mientras que docentes y padres de familia desarrollan una serie de actividades que ayudan a generar un hábito de lectura en los niños. Como es conocido, la lectura no tiene que ser sinónimo de pasividad, por ello las actividades aquí planteadas utilizan diversos materiales, escenarios físicos y detalles que acompañan las acciones lectoras y permiten al niño interactuar con su entorno y con las personas que le rodean, constituyéndose, la lectura en un acto de aprendizaje social y emocional. Vale decir, asimismo, que para la ejecución del presente proyecto las docentes de las instituciones educativas han contado con capacitación, apoyo y seguimiento permanente de las docentes universitarias, miembros del grupo de innovación “Itinerantes entre libros”.

Abstract

The present project is being developed in eight public educational institutions that offer initial level and pre-school, in the province of Azuay. The purpose of this project is to bring children closer to reading through playful and innovative strategies that allow them to enjoy from their first contact with a literary resource.

The educational community is directly involved in the process, being children the main actors of the project, while teachers and parents carry out a series of activities that help to generate a reading habit in children. As it is well known, reading does not have to be a synonymous of passivity; the activities raised here use various materials, physical settings, and details that accompany the reading actions and allow children to interact with their environment and with people around them, making reading an act of social and emotional learning. It is worth saying, that for the execution of the present project, the teachers of the educational institutions have had training, support, and permanent monitoring from university teachers, members of the innovation group Itinerant among books.

 

 

Introducción

En el informe presentado en octubre de 2017 por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa de Ecuador (INEVAL) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se aplicaron pruebas de lectura, matemáticas y ciencias a más de 6 100 estudiantes ecuatorianos de quince años de edad, que cursaban entre Octavo de Educación General Básica (EGB) y Tercero de Bachillerato; los estudiantes pertenecían a instituciones educativas fiscales, fiscomisionales, privadas y municipales, elegidas de manera aleatoria en todo el país. Vale señalar, asimismo, que las pruebas aplicadas no estuvieron vinculadas directamente con el currículo escolar de Ecuador, si no que se basaron en competencias comparables a nivel internacional. Los resultados de estas evaluaciones demostraron que el 51% de los estudiantes evaluados no alcanzaron el nivel 2 en lectura, equivalente a un nivel mínimo de competencia lectora (INEVAL, 2018).

Este estudio no es un caso aislado. Ya para el año 2011, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) indicó que el índice de lectura en Ecuador era el más bajo en América Latina, ya que, en promedio, cada ecuatoriano leería medio libro al año; cifra alarmante, por lo demás, si se la relacionaba con países vecinos como Chile, donde se leería 5.4 libros, o con Argentina donde el promedio era de 4.6 libros anuales. Otro estudio importante, en este mismo sentido, fue el realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), en el 2002, sobre los hábitos de lectura en el Ecuador, que evidenció que el 26.5% de ecuatorianos no tienen hábito de lectura (de esta cifra, más del 56.8% indicó que no lo había desarrollado por falta de interés; mientras un 31.7% comentó que la razón principal de este hecho se debía a la falta de tiempo).

Como respuesta a esta situación, en el año 2017, el gobierno ecuatoriano hizo el lanzamiento del Plan Nacional Promoción del Libro y la Lectura del Ecuador “José de la Cuadra” (PNPL), el cual “abarca los principales problemas relativos al estímulo de la lectura en el Ecuador (...) consta de tres ámbitos principales de acción: estímulo al lector, fortalecimiento bibliotecario y fomento del sector editorial” (p.4). Así pues, este plan busca que la lectura se convierta en un ejercicio práctico que aporta a la construcción de valores, conocimiento y acceso a la información, involucrando a la sociedad y entregando responsabilidades a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) para que lideren la promoción del libro y la lectura.

Con parecidos intereses, pero desde el ámbito de la Educación Superior, se ha creado un proyecto de lectura dirigido a estudiantes de los niveles Inicial y Básico, pertenecientes a instituciones fiscales, con la finalidad de generar el gusto por la lectura desde un contexto escolar y familiar, con estrategias innovadoras que generen en los niños el disfrute de un recurso literario y repercutan positivamente a nivel escolar y personal.

Tomando en cuenta que los primeros años de vida han sido considerados de central importancia para la adquisición de conocimientos y hábitos, este proyecto se concentra en los participantes más pequeños: niños y niñas de tres a seis años, que asisten a las instituciones de educación, en compañía de las personas que les son más cercanos. El proyecto, así, ha preparado actividades lúdicas y divertidas para ser realizadas por los estudiantes en compañía de docentes, madres o padres de familia, o acompañantes en general.

Ahora bien, si como es sabido, entre los principales estímulos que los niños reciben en la primera infancia están los juegos, las canciones de cuna, los arrullos, las caricias, la manipulación de juguetes, ¿cómo se puede desarrollar el tema de lectura en la primera infancia? Se advierte, de entrada, la necesidad de generar espacios de lectura y actividades lúdicas, que la propicien, ya que leer es una competencia que, a diferencia de competencias que se desarrollan de forma espontánea, requiere de experiencias sociales y motivación conducente.

 

Propuesta

El proyecto consta de tres fases: la primera busca generar un sustento teórico y se dirige a los docentes de las unidades educativas donde se intervendrá, con la finalidad de elaborar un plan de acción en conjunto, socializarlo y realizar los ajustes correspondientes que surjan en el proceso. La segunda fase constituye la ejecución del proyecto, cuyos actores principales son los niños y niñas participantes; en él intervienen los diferentes miembros de la comunidad educativa. Finalmente, la tercera fase se concentra en la evaluación del proyecto y la sistematización de los resultados.
Para mayor claridad, se detallan a continuación las actividades de cada etapa:

FASE I
La primera fase se organiza a partir de la interacción de dos grupos: el primero, constituido por un grupo de docentes universitarios integrantes del grupo de innovación; y un segundo, compuesto por la comunidad educativa de las instituciones participantes. En un momento inicial, el primer grupo, con miembros que gozan de experiencia en diferentes niveles de educación, estructura el proyecto y revisa catálogos bibliográficos de distintas editoriales para crear una matriz y clasificar las obras más apropiadas según las distintas edades de los estudiantes. En esta misma fase, se preparan actividades de lectura y se establece un cronograma flexible, que permita organizar la ejecución del proyecto durante el año lectivo.

Posteriormente, el grupo de innovación propone un acercamiento a las instituciones educativas y, con ayuda de los directivos, desarrolla la socialización del proyecto con los docentes. Para esto último, se utiliza como primer instrumento el Acuerdo Ministerial MINEDUC-ME-2016-00020-A que establece un mínimo de 30 minutos de lectura recreativa diaria. En este punto vale decir que, si bien tal acuerdo rige desde segundo año de Educación Básica, sirve como referente al momento de considerar prácticas que promuevan la lectura desde el nivel inicial. Así pues, junto con docentes y directivos se revisa la información del proyecto y se ajusta al contexto educativo específico.

Sólo entonces se presenta el plan a los padres de familia o representantes con la finalidad de motivar su participación colaborativa en el mismo. Esta fase culmina con la adquisición de los libros; los cuales, comprados, quedarán a cargo de la docente y los representantes.

FASE II
La segunda fase consiste en la ejecución del plan de lectura. Se realiza, en consecuencia, durante siete meses del año lectivo y tiene como principales actores a los niños y niñas de Educación Inicial y Preparatoria. Participan, en esta fase, diferentes actores de la comunidad educativa como docentes, directivos, estudiantes de diferentes cursos, actores sociales y comunitarios. Las personas encargadas de la ejecución de las actividades, sin embargo, son los docentes de aula, acompañados por los profesores de la unae, que brindarán apoyo frecuente, de manera presencial o virtual.

El proyecto contempla la ejecución de una variedad de actividades referentes a la lectura, utilizando diferentes estrategias. Sin embargo, hay una principal que se repite cada 15 días; ésta consiste en leer una obra literaria en la escuela y complementarla en casa, con el apoyo de algún familiar, llenando una cartilla que evidencia diferentes niveles de comprensión lectora. Para las otras semanas se establece un cronograma con diversas actividades que también se relacionan con la lectura. A continuación, se detallan las actividades propuestas para el proyecto:

Actividad principal de lectura: la docente lee con los niños un cuento cada 15 días. El mismo cuento puede ser leído reiteradamente, durante dos o tres días de la semana, siempre y cuando sea abordado a través de diferentes estrategias. Se puede leer, por ejemplo, en un cuarto obscuro, utilizando una linterna o lámpara que ilumine únicamente el libro, motivando a los niños a prestar la máxima atención a la obra; también se puede utilizar títeres, objetos o personajes de las lecturas. Como contraparte, ya en casa, los niños deben contar el cuento a sus representantes, quienes, a su vez, llenan un cuadernillo de seguimiento a la lectura con datos relacionados con el cuento, como: título, nombres de los personajes, resumen; en ocasiones, inclusive, el niño o la niña podrá elaborar un dibujo sobre lo que más le gustó de la historia.

Actividades complementarias de lectura
Lectura al aire libre: los niños leen en el parque, bosque, llano, o cualquier espacio verde de la institución. Se complementa, esta actividad, con dramatizaciones, lluvias de ideas, conversatorios...
Un miembro de la familia viene a leer en la escuela: la docente invita a un representante de los niños para que lea una historia al grupo, en la institución.
Mi libro, mi historia de vida: en un cuadernillo de cartulinas de colores, los niños construyen su libro de vida; para ello, deben pegar su foto en la primera página y utilizar las siguientes para dibujar o colocar imágenes que represente lo que consideren sus características y gustos. Se pueden utilizar frases temáticas como “me llamo”, “mi cumpleaños es”, “mis padres son”, “mi comida favorita”, “mi color preferido”, “el animal que me gusta”, “mis amigos”, etc.
Pido un libro en la biblioteca: los representantes, a partir de los lineamientos dados por la profesora, elaboran un carnet que permita al niño llevar un libro de la biblioteca a la casa, dejando el carnet en prenda. La idea de esta actividad es familiarizar a los niños con las bibliotecas o espacios de lectura.
Lectura de grandes a chicos: en conjunto con los directivos y el docente de lengua y literatura, el profesor organizará actividades para que los estudiantes de cursos superiores, ayuden a leer cuentos o textos infantiles a los niños más pequeños de la institución. Se pueden realizar lecturas individuales o en grupo.
El tesoro escondido: a partir de pistas dibujadas por el maestro en la pizarra, los niños tienen que encontrar un tesoro. Para ello, el docente debe anticiparse y esconder tres libros (que serán los tesoros) en lugares apropiados. El libro que primero sea encontrado será leído. Una opción, para simular que los libros son tesoros, es forrar a los libros con papel dorado.
Mi aula escribe un cuento: a partir de una lluvia de ideas liderada por el docente, los niños aportarán frases u oraciones con la finalidad de crear una historia. 47 CONVERGENCE TECH Hecho esto, se juntan las frases propuestas, se las escribe en cartulinas, y, entre todos, se coloca un título a la historia. Acto seguido, en las cartulinas interiores, tanto como en la de la portada, los niños pueden dibujar y decorar utilizando diferentes materiales como plastilina, paletas, mullos, escarcha, entre otros. El trabajo realizado puede ser expuesto a la comunidad educativa.
Lectura de poemas: en un espacio adecuado con velas, cojines, pétalos de flores se leen diferentes poemas. Luego, estos mismos textos pueden ser interpretados por los estudiantes.
Un escritor visita mi escuela: se gestiona la visita de un escritor para que converse con los niños o les lea algo de su autoría.
Intercambio de libros entre amigos: los días lunes cada niño trae un libro de casa y lo intercambia con algún compañero de clase. Durante la semana, los niños deben conversar sobre sus respectivas lecturas, hasta que el día viernes, finalmente, se devuelven los libros. Anticipadamente, es importante reflexionar con los estudiantes sobre la importancia del cuidado de los libros.
Escribo una carta a un familiar: los niños eligen a un miembro de su familia a quien quieran dirigirle una carta. Para esta actividad, la docente puede ayudar a los niños, con el inicio de cada carta, escribiendo un pequeño fragmento dictado por los chicos. Es importante, sin embargo, que luego la maestra invite a cada uno a continuar con su propia escritura. El sobre de cada carta es decorado por cada niño, a su gusto.
Lectura en el agua: en un recipiente de agua proporcionado a cada niño, se introduce un libro acuático para leer libremente. Durante una semana entera, en el aula, se leerá un libro acuático por día.
La almohada de los libros: finalmente, a modo de obsequio para los niños participantes, se pide a los padres de familia que confeccionen una almohada de 32×32 centímetros, con bolsillo lo suficientemente amplio para poner un libro. Este será un excelente regalo, ya que, como es conocido, usualmente a los niños les gusta que se lea al final del día, poco antes de dormir.

FASE III
La última fase del proyecto está a cargo de los docentes de la UNAE; con el apoyo de los diferentes participantes, los docentes se encargarán de:
• Realizar grupos focales con los niños, docentes y padres de familia, que permita evaluar su avance en la lectura.
• Sistematizar la información.
• Socializar resultados.
• Elaborar un plan de mejora del proyecto de acuerdo a los aspectos a mejorar encontrados en el proyecto.

Materiales y métodos
La presente investigación es de tipo cualitativa descriptiva, tiene como propósito fomentar la lectura y conocer el impacto de la aplicación del plan en ocho instituciones educativas que ofertan educación inicial. El levantamiento y recolección de la información se realiza utilizando los siguientes instrumentos: diarios de campo, registros fotográficos, grupos focales, encuestas y fichas de evaluación.

Para la ejecución del plan de lectura, se pone en práctica estrategias lúdicas, utilizando una variedad de recursos que genere interés y motivación en los niños de educación inicial y preparatoria.

El plan de lectura se desarrollará utilizando diferentes obras de literatura infantil, de preferencia de autores ecuatorianos. Así, para la actividad principal de lectura, se leerán libros como ¿Dónde está mamá? de María Fernanda Heredia, Ecuador de Catalina Sojos, Yo te quiero siempre de Leonor Bravo, ¿Qué idioma hablan los animales? de María de los Ángeles Boada, entre otros. De igual modo: para las actividades complementarias, se utilizarán cuentos y otros textos como: poesía, retahílas, chistes, adivinanzas, trabalenguas, fábulas, autobiografía.

 

Resultados

Esta propuesta se encuentra desarrollándose en ocho instituciones educativas fiscales, de la provincia de Azuay, en los subniveles inicial 2 y preparatoria de Educación Inicial y Básica, utilizando una metodología vivencial.

El proyecto es revisado y ajustado a cada institución educativa. Así pues, se socializa el plan a docentes y directivos, quienes, basándose en su contexto, manifiestan abiertamente sus dudas, inquietudes, propuestas y solicitan cambios en el cronograma. Hecho esto, se ajustan las actividades del proyecto al programa de la institución – cambiándose, incluso, algunas actividades (como sucede con la actividad de lectura en el agua, que es reemplazada por la lectura de recetas con pictogramas).

Las instituciones educativas gestionan, con las familias, la adquisición de diferentes obras literarias; cada grado cuenta, así, con un mínimo de 15 obras de títulos variados y estos son intercambiados por los alumnos durante el proceso. Se logra, en consecuencia, que durante el proyecto se lean un promedio de 45 obras.

Las docentes de los niveles Inicial y Preparatoria se encuentran capacitadas y motivadas para la ejecución del proyecto. En este sentido, vale señalar, que las capacitaciones desarrolladas son de carácter teórico y práctico; en ellas se socializan los bajos índices de lectura de nuestro país y sus consecuencias en nuestra sociedad; se realizan, además, ejercicios prácticos de lectura con la finalidad de que las docentes vivan experiencias lectoras. Estas capacitaciones cumplieron su finalidad, ya que dejó una buena experiencia en las maestras (disfrute) y les generó la ilusión de llevar a sus aulas prácticas parecidas.

Las diferentes actividades que se utilizan para ejecutar el proyecto de lectura son construidas por las docentes de las unidades educativas y las docentes de la universidad.

Los padres de familia reciben un taller práctico sobre la importancia de la lectura en la educación infantil. Vale apuntar, en este punto que, a pesar de que la convocatoria es dirigida a padres de familia, asisten a las reuniones algunos niños.

Este hecho es aprovechado como una fortaleza en el desarrollo del proyecto pues los padres pueden apreciar la motivación de sus hijos al realizar las actividades lectoras. De hecho, esto se traduce en un mayor compromiso de los padres de familia al momento de adquirir las obras.

Finalmente, en relación al acompañamiento y seguimiento de las actividades, se evidencia que las actividades referentes a la lectura se convierten en una rutina para los niños. Al respecto, se puede destacar lo manifestado por las docentes cuando señalan que, anteriormente, los niños ocupaban sus tiempos libres para jugar únicamente, mientras que, durante el desarrollo del proyecto, se puede observar cómo ese tiempo empieza a utilizarse también para la manipulación y lectura de libros; lo que evidencia cómo los libros empiezan a ser parte de los objetos favoritos de los niños.

 

Discusión

La lectura es una actividad que puede ser fomentada desde los primeros años de vida. A pesar de que los niños todavía no se encuentren aptos para leer, jóvenes y adultos cercanos pueden mediar con esta actividad cognitivamente enriquecedora, que ayuda al desarrollo social y emocional.

Sin duda fomentar la lectura en edades tempranas resulta un acto de amor, por todos los beneficios que genera. Es así que Ball y Anzola (2015), a partir de una investigación etnográfica que gira en torno a una madre que lee a su hijo desde los 10 meses de edad, se evidenció que el bebé al principio lanzaba los libros al piso, los agarraba al revés, los mordía, jugaba a leer en la página que se abría el libro sin mantener un orden. Luego de un año se puede apreciar excelentes resultados en donde el niño manipula libros con gran destreza, mantiene imitaciones de comportamientos lectores, incremento su léxico, pasa las hojas manteniendo un orden.

Ahora bien, en la escuela, generalmente los niños realizan actividades de lectura dirigida en las diferentes asignaturas a las que asisten, pero rara vez se conoce de un proyecto o actividades que se salgan de la rutina, que permitan leer al aire libre, o que realicen juegos relacionados a la lectura. Vale considerar, en ese sentido, lo que señala García (2000) cuando dice:
Los niños no leen en parte por falta de tiempo. Con frecuencia las familias los sobrecargan de actividades para cosas excelentes: deportes, danza, gimnasia, idiomas, música, etc., pero no disponen de tiempo para jugar, es decir, para ser niños, ni tiempo para leer (p.15).

La validez de prácticas de mediación lectora a través de actividades lúdicas y recreativas es incuestionable. De hecho, la Guía de Implementación del Currículo de Educación Inicial del Ministerio de Educación del Ecuador (MINEDUC, 2014), recomienda que los educadores dediquen un mínimo de veinte minutos al día para estimular el deleite y el amor por la lectura, utilizando lecturas apropiadas para cada edad. Destaca, asimismo, la importancia de la variedad y de la dinámica de circulación de los libros, ya que, si los niños están en contacto con los mismos libros durante todo el año, se cansan o aburren y, finalmente, no se motivan a leer. En consecuencia, una de las recomendaciones del proyecto es aumentar el número y la variedad de libros, así como utilizar cuentos no tradicionales, puesto que muchos de ellos se encuentran en videos infantiles, lo cual disminuye la atención de los niños.

 

Conclusiones

El proyecto de lectura forma parte del Área de Innovación de la Universidad Nacional de Educación, cuyo propósito es apoyar al fomento de la lectura dentro del sistema educativo ecuatoriano, con estrategias lúdicas. El proyecto de lectura se encuentra desarrollando en ocho instituciones educativas, de sostenimiento fiscal, que ofertan Educación Inicial y Preparatoria. Se ha conseguido, al respecto, la participación activa y la interrelación entre tres actores de la comunidad educativa: padres de familia, docentes y estudiantes.

En ese sentido, vale señalar que los niños y niñas de tres a seis años, participantes del proyecto, han adquirido hábitos lectores dentro de su jornada escolar como parte de una rutina diaria, a diferencia del año lectivo anterior que realizaban actividades de lectura esporádicamente. Por su parte, las docentes de Educación Inicial y Preparatoria se encuentran preparadas para el desarrollo del proyecto y cuentan con el acompañamiento permanente de los docentes de la Universidad Nacional de Educación.

Finalmente, a partir de los talleres brindados a padres de familia, se ha evidenciado su interés y sensibilidad sobre la importancia de la lectura desde los primeros años de vida, llegando a donar libros a la institución y adquirir obras literarias para sus hogares. Esta actitud demuestra que los espacios de aprendizaje no se limitan al contexto escolar, siendo la familia un pilar fundamental en la educación de los niños.

   

Bibliografía

Asamblea Nacional en Pleno y Dirección Nacional de Normativa Jurídico Educativa (2015). Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI). Ecuador.

Ball, M y Anzola,M. (2015). Aproximación temprana a la lectura: el caso de Federico. Educare, 19(63), 469-482.

García, G. (2000). La bebeteca y la narración oral: Animación a la lectura con los más pequeños. Sevilla, España: TILDE, Servicios editoriales.

González. (26 de abril del 2012). Apenas “medio libro” por año leen los ecuatorianos. Diario El Telégrafo. Recuperado de https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/cultura/7/apenas-medio-libro-por-ano-leen-los-ecua torianos##targetText=El%20%C3%ADndice%20de%20lectura%20por,el%20mejor%20de%20los%20casos.

Instituto Nacional de Estadística y Censo INEC. (2012). Hábitos de lectura en Ecuador. Recuperado de http://www.celibro.org.ec/web/img/cms/ESTUDIO%20HABITOS%20DE%20LECTURA%20INEC.pdf

INEVAL (2018). Educación en Ecuador. Resultados de PISA para el desarrollo. Quito, Ecuador: Ineval.

Ministerio de Educación del Ecuador (2014). Guía metodológica para la Implementación del Currículo de Educación Inicial. Quito, Ecuador.